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1842

Desde el descubrimiento de los principios físicos de la refrigeración moderna hasta los actuales sistemas de  aire acondicionado doméstico en Tenerife ha transcurrido una larga historia. Fue en el año 1842 cuando Lord Kelvin inventó un circuito frigorífico hermético para conseguir un ambiente refrigerado y sano. Este primer aparato utilizaba un gas refrigerante que era el encargado de absorber el calor. Kelvin empleó para ello una serie de principios de la termodinámica:

-          El calor se transmite de la temperatura más alta a la más baja.
-          Cuando un elemento líquido cambia a estado gaseoso absorbe calor. (Por eso cuando nos mojamos nos refrescamos).
-          Presión y temperatura están relacionadas. En una olla a presión se necesita menor calor para conseguir la misma temperatura que en un recipiente que no está cerrado a presión.

Los equipos de aire acondicionado disponibles en Cotelec poco tienen que ver con aquel primer aparato de Kelvin. Quien introdujo los modernos aires acondicionados y el concepto de climatización fue el estadounidense Willis Carrier. Este inventor se puso a trabajar cuando un impresor neoyorquino le transmitió sus dificultades para conseguir una adecuada impresión debido a las variaciones de temperatura y humedad en sus talleres. Para solucionar su problema, Carrier inventó un sistema que controlaba la temperatura y la humedad con unos tubos enfriados: fue el primer aparato de climatización de la historia. Su prototipo fue mejorado y pronto se extendió en Estados Unidos gracias a su uso en fábricas textiles, de tabaco, farmacia y otros sectores industriales en los cuales era necesario controlar la temperatura y el nivel de humedad.

En 1922 el propio Carrier inventó la llamada enfriadora centrífuga, que se utilizó en unos grandes almacenes, primero en el sótano y después en toda la tienda. De allí pasó a otros edificios como hospitales, hoteles, fábricas y oficinas. El éxito fue total.

En 1925 se encargó a la empresa de Carrier la climatización del cine Rívoli, en Nueva York.  A partir de entonces sus equipos de climatización comenzaron a popularizarse y se instalaron en tiendas y establecimientos comerciales. En 1928 se crea la primera unidad de climatización doméstica, pero fue solo después de la Segunda Guerra Mundial cuando este aparato se extendió a la mayoría de los hogares residenciales en los Estados Unidos y desde allí a todo el mundo, como los aparatos de aire acondicionado doméstico en Tenerife.